La multiculturalidad.


Escrito el ('martes 10 de abril de 2007 – 18:26 | por Ojuelo

Después de leer la entrada escrita por el amigo Skarcha y titulada Los inmigrantes en mi pueblo, donde por cierto, describe muy bien ciertas situaciones que se han creado en Lucena del Puerto con la afluencia de una digamos «multitud» de inmigrantes, que un año tras otro y sobre todo en la última década, llegan a Lucena y a los pueblos freseros de Huelva buscando trabajo unos y nuevas expectativas de vida otros, creo que esto nos lleva a la llamada multiculturalidad, y aquí es donde hay que preguntarse ¿Qué aporta esta multiculturalidad a nuestra sociedad?.

Pues bien, yo creo que aporta mucho, lo que pasa, es que hay que encauzar esas particularidades culturales que puede aportar cada grupo étnico que forma ese gran totum revolutum que tenemos. El tipo de sociedad que tenemos en los pueblos productores de fresa de Huelva en la actualidad, no tiene nada absolutamente que ver con la sociedad y el tipo de vida que teníamos hace quince años, pero si nos vamos aún más atrás y vemos la forma de vida que teníamos hace treinta años, lo que encontramos es que el mundo ha dado la vuelta. En los años sesenta y setenta eran los españoles, andaluces, onubenses y luceneros los que salían al mundo para buscar el sustento y el bienestar, ahora somos nosotros los que producimos el sustento y el bienestar no sólo para nosotros, sino para esa «multitud» de personas que en sus lugares de origen no pueden subsistir.

Lucena hace treinta años era un pueblecito tranquilo y sereno, pero con unas expectativas económicas más bien pobres, que pasaban por el trabajo en la construcción, que durante los años setenta con el auge urbanístico en la capital ocupó a una gran parte de la mano de obra del pueblo, y la ocupación del resto se basaba en una agricultura que aunque empezaba a cambiar, y comenzaba a utilizar nuevos métodos de producción, seguía siendo una agricultura de tipo familiar. Es a partir de los años ochenta cuando esa agricultura empezó a emerger, pero para eso necesitaba gente que trabajara en ella, en principio, como dice el amigo Skarcha en su artículo, la mano de obra venía principalmente de pueblos de Sevilla y Cádiz, la mayoría familias completas que se dedicaban a peregrinar de sitio en sitio siguiendo las diferentes recolecciones agrícolas, luego empezaron a llegar gentes del norte de África, marroquíes, argelinos o de otros países del Magreb y de los países subsaharianos. Esta clase de inmigración ya no tiene nada que ver con la que ahora recibe tanto Lucena como los demás pueblos freseros, antes por ejemplo, la campaña de recolección de la fresa abarcaba los meses de marzo a junio, ahora por el contrario, la campaña de recolección se alarga prácticamente a tres tercios del año, puesto que si antes era sólo la campaña de fresa la que ocupaba esos tres meses de trabajo, ahora en los últimos años el cultivo de la frambuesa ha hecho que se pase de tres meses de trabajo en el campo, a que haya trabajo continuado prácticamente nueve o diez meses del año, con lo cual lo que antes era una inmigración de temporada, ahora podemos decir que ha pasado a ser más que inmigración, una población estable pero en constante renovación.

Todo esto nos lleva precisamente a la multiculturalidad, porque teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, ya no se trata de un simple aumento temporal de la población, sino de un aumento que aunque se renueva se mantiene en el tiempo, y esto precisamente, hace que lo que tengamos o que estamos creando sea una sociedad en la que lo primero que nos puede llamar la atención sea el número, puesto que nos encontramos prácticamente en el mismo espacio pero con una población que se ha triplicado, pero esa población tiene una característica particular que es su carácter multicultural. Pero esa multiculturalidad, como decía más arriba, requiere ser encauzada, porque una cosa que hay que tener en cuenta, es que toda esa cantidad de personas necesitan espacio, pero no solamente un espacio físico, porque ese problema es fácilmente solucionable, puesto que si hay una población que crece y necesita viviendas se construyen, pero el espacio al que me refiero no es ese, sino que es un espacio abstracto, un espacio donde las diferentes culturas puedan convivir e interrelacionarse entre ellas. Para eso se tienen que dar varias condiciones, pero una de ellas es que la población autóctona tiene que empezar a considerar que el inmigrante es algo más que un trabajador, y pensar que es un miembro más de los que ya forma parte de esta sociedad, tiene que darse cuenta que son hombres y mujeres que tienen sus propias costumbres, unas costumbres que la mayoría de las veces no pueden desarrollar. Con esto no quiero decir que seamos nosotros los que cambiemos nuestra forma de vivir, no, ni mucho menos, puesto que a lo que me refiero no es a que haya alguien que tenga que dejar sus costumbres, sino más bien todo lo contrario, me refiero a que sean también los otros, los inmigrantes los que puedan desarrollar sus costumbres y su forma de vida allí donde vayan, y unas costumbres como otras se interrelacionen de una manera armónica, para crear esa sociedad multicultural en la que ya estamos viviendo, pero que necesita ese encauzamiento para poder desarrollarse.

  1. 6 Respuestas en “La multiculturalidad.”

  2. Por Vicente en Abr 11, 2007 | Responder

    Comon comentaba en el artículo del amigo Skarcha, todo eso está muy bien dentro de un pueblo o ciudad que al menos se haya estructurado correctamente para sus propios ciudadanos, lo que ocurre es que eso se desborda y se produce el kaos cuando pasa en un pueblo como Lucena que no está preparado de ninguna manera para la avalancha de inmigración que llevamos recibiendo durante los últimos quince años. Creo que durante este tiempo Lucena ya se podia haber estructurado deacordemente a dicho cambio «multicultural» que se ha producido, pero si esto no ha ocurrido ni en 30 años para los própios luceneros parece harto dificil que ocurra en 15 para inmigrantes, con todos mis respetos hacia estos. Como comentario está muy bien amigo Ojuelo, si lo enfocas generalmente como los cambios que se producen tras la llegada de mano de obra exterior en las ciudades, que es realmente como crece un pueblo, uniendo raices y colaborando al engrandecimiento de una zona rica en trabajo y materia prima, pero en el caso de Lucena, muy a mi pesar, pienso que está desbordada y no habrá dicho cambio que comentas ya que ni una parte de la inmigración (no toda) ayuda a esta multiculturalización cultural, permiteme la expresion, que pretendes ni la infraestructura y gestión en nuestro pueblo contribuye a ello. Espero que no veas esto como una politización del tema, ya que para hacer ese proyecto que estaría bastante bien, si las instituciones no contribuyen a ello es imposible. Pero sigo opinando que arreglemos primero el pueblo y después adaptemoslo a lo que quieras.

  3. Por Ojuelo en Abr 11, 2007 | Responder

    Pues sí, no te quito la razón en que no estamos preparados para soportar ésa avalancha de personas. Pero a lo que yo me refiero no es a eso, puesto que eso es cuestión de espacio físico y de infraestructuras urbanísticas, y de lo que yo hablo es de un espacio en la mentalidad de las gentes, y sobre todo que tenemos que cambiar la manera de pensar respecto a la convivencia, para poder adaptarnos al futuro que le espera no sólo a Lucena, sino a todos los pueblos que se encuentran en la misma situación. Porque como digo, ya no es inmigración sino una población estable la que tenemos, y, o pensamos que vamos a vivir en un pueblo de 4 o 5 mil habitantes, o esos llamados problemas de la inmigración no se acabarán nunca. Porque en definitiva lo que tenemos es que pensar y asumir que viviremos en una sociedad compuesta por muchas tendencias culturales donde la nuestra tan sólo será una de las que formen parte de ella. E insisto, no es un problema de espacio físico, que eso se arregla poniendo ladrillos, es tan sólo cuestión de ir adaptándose a las circunstancias de la sociedad que nos espera. ¿A no ser que queramos volver a la Lucena tranquila y serena de los años 70 y 80? Pero ese sería otro debate.

  4. Por Vicente en Abr 11, 2007 | Responder

    Esa situación estable a la que te refieres es cuestionable, ya que seriamos estable en cuanto a números de habitantes se refiere, pero no a familias instaladas, ya que no siempre vuelven o se quedan los mismos, lo que hace una situación no muy estable socialmente. No me he querido solo a infraestructuras físicas, también a las sociales o morales, es decir, en general. Tienes toda la razón en cuanto a que hay que educar nuestras costumbres para saber convivir con este cambio que henos experimentado desde finales del pasado siglo y se ha acomodado a principios de este n nuestro pueblo. Pero qué pasa cuando en la educación de convivencia hay que hacer partícipes a las dos partes, vecinos de la zona e inmigrantes, ya que estos tampoco colaboran demasiado en esta nueva etapa de nuestro pueblo. Qué ocurre, cuando los hijos ven a sus padres piropear a polacas por las calles y se pone de moda el «polaqueo», osea, pillar toda la que se mueva. Pues a mi entender creo que hay que educar primero a los padres y luego a los hijos, ya que el ejemplo que se les está dando es bastante equivocado y repercutible en un futuro próximo, o presente actual, ya que la realidad de la inmigración y multiculturización de Lucena es un presente. Pero he querido referirte estos casos concretos para que veas que la tarea de introducción de esta nueva época de «tolerancia» es más dificil cuando no se está dando ejemplo a las nuevas generaciones, es muy dificil que careciendo de un mínimo de respeto hacia unas personas se les pueda tener como ejemplos culturales. Te entiendo perfectamente lo que quieres decir, que hay que hacerlo, y es nuestro deber, pero creo que no tenemos las condiciones necesaras para ello, al menos en un corto espacio de tiempo. También, creo que la Lucena de los 70 80 se diferencia poco de la actual, ya que en Lucena el progreso brilla por su ausencia, todo lo que llega llega tarde y mal. La antigua Lucena por lo menos conservaba aún algunas plazas y algo de orgullo, la actual ha retrocedido bastante en el tiempo en todos los aspectos.

  5. Por Ojuelo en Abr 12, 2007 | Responder

    Que si, que no te quito la razón en todo lo que dices. Pero que yo lo que he querido exponer, es que de aquí en adelante vamos a tener que convivir en un tipo de sociedad que no tendrá nada que ver con la que hemos tenido, y en esa sociedad tendrán que tener cabida otras expresiones culturales aparte de las nuestras, como por ejemplo, la celebración de algún tipo de manifestación digamos, folklórica, festiva o religiosa de alguno de estos grupos que compondrán esa sociedad, ¿Lo aceptaría fácilmente nuestra mentalidad? Pues a ese cambio en parte es al que tendremos que ir acostumbrándonos. Lo demás son todas cuestiones que igual se producen en cualquier sociedad, ya esté compuesta por un solo grupo étnico o por varios, es decir, son problemas de educación y de respeto hacia los demás.

  6. Por Vicente en Abr 14, 2007 | Responder

    Tienes toda la razón.

  7. Por eru edad 13 años en May 27, 2007 | Responder

    yo creo que poes es muy malo el comentario del gordito por que esta insultando a la comunidad .

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